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martes, 27 de septiembre de 2016

RECUERDOS DE NIÑA (Fragmento)

Todo lo que hacía era como un ritual, yo lo miraba con ojos de niña, lo admiraba, lo idolatraba.
Era ordenado, metódico, pulcro, prolijo, nunca monótono ni rutinario; matizaba todo con algún chiste, nunca se enojaba, siempre estaba de buen humor.
Estaba siempre impecable, o todo cuanto podía, cuando volvía de trabajar ponía agua fresca y limpia en la palangana enlozada, se enjabonaba las manos, la cara y los brazos hasta arriba del codo, se frotaba con calma y se enjuagaba varias veces, por último se mojaba el cabello negro, engominado, tomaba  la toalla que yo le sostenía apoyada en mis manos mientras lo observaba atentamente; en silencio se secaba y luego se peinaba con su pequeño peine que siempre llevaba en el bolsillo trasero derecho de su pantalón, junto a su impecable pañuelo;  se peinaba hacia atrás, su pelo era lacio, renegrido  y brilloso; al fin me abrazaba y besaba cariñosamente, para luego pasar a la cocina donde mi madre esperaba con una fuente humeante de exquisita comida; yo iba a su lado saltando y corriendo, colgándome de donde podía, de su brazo o de su camisa de trabajo color caqui, él sonreía amablemente y besaba dulcemente a mi madre en los labios.


ADOLFO ANTONIO BAZÁN - 27-09-1932

4 comentarios:

  1. QAue hermoso recuerdo!!
    Es verdad que cada uno da lo que recibe y recibe lo que da.

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  2. QUE GRANDEZA POR DIOS...HUMANO Y DULCE POR DÒNDE SE LO MIRARA, ASÌ ERA EL TIPO...BESOS, ME ENCANTÒ!

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  3. QUE GRANDEZA POR DIOS...HUMANO Y DULCE POR DÒNDE SE LO MIRARA, ASÌ ERA EL TIPO...BESOS, ME ENCANTÒ!

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